En Vitoria el acero siempre ha estado presente. Juan admite con satisfacción que es el material más bonito de trabajar, tanto como material de trabajo (es flexible, fácilmente adaptable) como producto acabado... Los cuadros en acero son elegantes e insuperables.

Estamos en una era donde predomina la producción de montaje en cadena, donde el trabajo manual se ha perdido del ciclo productivo, por motivos de costes-precios y productividad... En una era como esta hay todavía personas que hacen las cosas a mano, como antaño. Y todavía lo hacen bien.

Muchas personas no tienen pasión por la bicicleta y no entienden mucho, les gusta una bicicleta o no, según detalles como el color, el sillín, la cinta del manillar, etc. Son los apasionados los que observan más allá de estos detalles, como está construido el cuadro. Pero aún así apasionados o no, a ninguno de ellos les es indiferente cuando ven una bicicleta bonita. Y no por el color, el sillín... sino porque está construida bien, con elegancia, con detalles refinados, con trabajo manual.

Para hacer una bicicleta así, que guste a primera vista, que atraiga miradas cuando pasa, se necesita artesanía y pasión, Juan Vitoria hace esto desde hace muchos años y con mucha experiencia.

Son muchos ciclistas que aunque se pasaron al carbono no se olvidan del acero, dicen: “las bicis de acero duran para toda la vida, basta con restaurarlas y van todavía.

Es un hecho que el acero está de moda, se está produciendo un resurgimiento de la auténtica bicicleta europea, muy buscada por los apasionados de la bicicleta.

Desde los últimos 5 años se está experimentando una demanda creciente de cuadros de acero. En Europa son los ingleses y alemanes los primeros que empiezan a demandarlos seguidos de los italianos, en España se está empezando ahora a ver el resurgimiento del acero, más paulatino pero crecerá con fuerza en los próximos años, como está pasando en nuestros vecinos europeos.

El crecimiento de la demanda de estas bicicletas está muy unido a un renovado amor por la autenticidad de lo artesano, de lo fabricado como "toda la vida". La gente está cansada del made in China, el capitalismoz y el consumismo de masas. Así surge la nostalgia por la bici clásica y los tubos de los años 70 y 80.

Con finos tubos de acero de bicicleta de carretera creamos un cuadro sólido, elegante, ligero y bonito, para bicicletas únicas, auténticamente vintage.

De carretera, años 70-80, piezas de competición, de marcas gloriosas, la bici se convierte en el encanto de la ciudad.

Incorporar al uso urbano una bici de carretera para moverse rápido entre el tráfico de la ciudad...
Con una bicicleta fluida y silenciosa, deportiva pero elegante.

Se necesitan grandes dosis de pasión y dedicación para llevar a cabo todo el proceso de la forma más sutil y perfeccionista posible, poniéndole todas las ganas que se le puede poner como amante de la bicicleta.Tubería italiana Columbus, la inglesa Reynolds ó la francesa Vitus son la principal base de nuestros cuadros, la materia prima con la que los fabricamos. Garantía de un cuadro de calidad, auténtico, para toda la vida...

El primer paso, antes de comenzar con la fabricación del cuadro, es la toma de medidas del corredor, principalmente la altura del sillín con respecto al eje pevdalier y a la potencia.

Se prepara cada uno de los tubos que componen el cuadro y se fresan con el ángulo correspondiente para cada uno de ellos. Una vez fresada se lijan y se limpian sutilmente. Si el cuadro se ensambla con racores, éstos también se lijan y se limpian perfectamente.

Una vez colocadas todas las piezas que compondrán el cuadro en la máquina de ensamblar, se preparan las medidas tomadas previamente, que darán lugar a los grados que corresponderán a cada ángulo del cuadro. Entonces se comienza con la soldadura con latón, primero de los tubos principales, que son soldados a mayor temperatura para permitir que se introduzca el material de aporte Latón. Después se termina con las patillas, una vez que se comprueba minuciosamente que el triángulo principal está perfectamente estructurado y alineado.

Una vez que tenemos la estructura del cuadro completa y enfriada, se ensamblan cada una de las pequeñas piezas (pasa cables, porta bidones, puentes de freno…) al cuadro. Es esencial limar perfectamente el cuadro, pues forma parte de un buen acabado, limpio y bien definido.

Muy parecido es el proceso de fabricación de la horquilla. Se preparan los tubos, racores y patillas y se limpian adecuadamente. Se colocan cada una de las piezas sobre la estructura apropiada. Los tirantes se cortan según la medida correspondiente, dependiendo del tipo de rueda que se vaya a poner. Una vez enfriada la horquilla tenemos la opción de darle curvatura de la horquilla, se le da el avance que se desea.

Todos los demás procesos de soldado, ensamblaje y pintado al horno se realizan artesanalmente totalmente a mano hasta su terminación donde los cuadros son dotados de componentes, de primeras marcas.

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